La casa de Don Hidalgo
Afuera hay tormenta, pero Don Hidalgo no la escucha. Lleva días atrincherado, sin ver la luz del sol. Ni siquiera se asoma de noche a espiar la luna. Hace rato que decidió quedarse solo en la casa, amotinado en su altillo polvoriento, donde ya nadie entra ni sale. No lo visitan como antes. Y aún así, el viejo sabe que no está solo: sus oraciones no le funcionaron. Los escucha allí afuera, arañan los cristales, lo reclaman, y en plena madrugada los siente rascar el tejado y arrastrarse por las chimeneas. Se pasa las últimas noches sentado en su silla, invocando la protección de ángeles.
Inicio del texto realizado por Facundo Alonso (@fcalonso_), en Programa N/n Narrativas
Facundo Alonso es traductor literario de la Universidad del Salvador. Nació en Chubut en 1995 y en sus textos últimamente está experimentando con plasmar ese clima oscuro de meseta.
Trabaja con personajes que se corren de la “heteronormatividad” y es parte de un grupo de lectura y debate queer: Club de Lecturas Maricas (CLM).

